Las aftas bucales son una molestia frecuente en la infancia y, aunque no suelen ser graves, pueden causar dolor e incomodidad en el día a día de los niños. Conocer cómo aliviar sus síntomas y qué cuidados aplicar puede ayudar a que se recuperen más rápido y con menos molestias.
En Yago School Málaga queremos darte todos los detalles al respecto para que sepas cómo actuar con tus hijos. Acompáñanos.
¿Qué son las aftas bucales?
Las aftas bucales, también conocidas como úlceras en la boca, son pequeñas llagas que aparecen en la parte interna de los labios, mejillas, encías o lengua. Son frecuentes en niños y adolescentes y, aunque pueden resultar molestas, no son contagiosas y no deben confundirse con el herpes labial.
La causa exacta de las aftas no siempre se conoce, pero pueden aparecer como consecuencia de bacterias comunes de la flora bucal, pequeñas lesiones en la boca o algunas infecciones virales. En la mayoría de los casos, desaparecen de forma espontánea en una o dos semanas.
Tipos de aftas bucales
Existen tres tipos de aftas principalmente: menores, mayores y herpetiformes. Esto es lo que debes saber sobre cada una de ellas.
Aftas menores
Son las más comunes y se presentan como pequeñas úlceras redondeadas de color blanquecino con borde rojo. Suelen curarse de forma espontánea en una o dos semanas y no dejan cicatriz.
Aftas mayores
Son lesiones más grandes y profundas que pueden causar mayor dolor y dificultad al comer o hablar. Tardan más tiempo en cicatrizar y, en algunos casos, pueden dejar cicatriz.
Aftas herpetiformes
Se caracterizan por la aparición de múltiples aftas muy pequeñas agrupadas en una misma zona de la boca. Aunque pueden unirse formando una lesión mayor, normalmente desaparecen en una o dos semanas.
¿Cómo aliviar las aftas bucales?
Desde el servicio de enfermería de Yago School Málaga, recomendamos algunas medidas sencillas para aliviar las molestias y favorecer su cicatrización:
- Realizar enjuagues con agua salada o con soluciones antisépticas o antiinflamatorias.
- Utilizar analgésicos si existe dolor, siempre siguiendo indicaciones médicas.
- Aplicar frío de forma indirecta, dejando que pequeños trozos de hielo se disuelvan lentamente sobre la úlcera.
- Usar cremas o geles tópicos con efecto anestésico o antiinflamatorio.
¿Qué es mejor evitar?
Para evitar que la lesión empeore, es recomendable evitar:
- Enjuagues bucales con alcohol, ya que pueden irritar la herida.
- Alimentos ásperos, ácidos o picantes, que pueden aumentar el dolor y la irritación.
¿Cuándo acudir al médico?
Es aconsejable consultar con un profesional sanitario si:
- La afta no desaparece después de dos semanas.
- Aumenta de tamaño o se vuelve más dolorosa.
- Aparecen síntomas como fiebre, diarrea, dolor de cabeza o erupción cutánea.
En resumen, en la mayoría de los casos, las aftas bucales en niños son lesiones leves que desaparecen por sí solas en pocos días. Con algunos cuidados básicos y evitando alimentos o productos que puedan irritar la zona, es posible aliviar las molestias y favorecer su curación. Ante cualquier duda o si las lesiones se prolongan en el tiempo, lo más recomendable es consultar con un profesional sanitario para valorar cada caso.
